domingo, 28 de mayo de 2017

BODEGA LA PUNTUAL

Hace bastante tiempo que quiero escribir sobre este local del Borne donde me considero cliente habitual, por cercanía, por comodidad y sobre todo por calidad.
Es difícil encontrar sitios en la ruta turística de la ciudad donde sean capaces de dar servicio y calidad a pesar de que en ocasiones mayoritariamente el público es foráneo, y no tienen la exigencia que podemos tener los locales, léase por ejemplo el post publicado sobre el Suquet del Almirall y entenderéis perfectamente lo que quiero decir  http://puesiremos.blogspot.com.es/2016/03/suquet-de-l-almirall.html 


La Puntual tiene una carta con lo típico que puedes pedir y encontrar en un local de estas características, pero todo bueno y de calidad.
Podría escribir sobre casi todos los platos, he probado muchísimo de ellos, incluido un arroz de butifarra que me ha sorprendido en dos ocasiones y en ambas gratamente.



El día que nos ocupa tomamos unas croquetas de jamón, estupendas, melosas, bien fritas y con un extraordinario sabor. De las mejores que he comido últimamente.


Buñuelos de bacalao, quizá algo pequeños  y demasiado fritos; en otras ocasiones estaban mejor, pero nada que reprochar.


Una ensaladilla rusa que estaba estupenda, un punto fría de temperatura, quizá demasiado, pero nada que no se pudiera remediar dejándola reposar un poco.


Un poco de queso manchego de Arenillas, un sabroso queso de Palencia que está tan rico como el que habitualmente pedimos en La Puntual, que es el Payoyo, del que me declaro adicto y ferviente consumidor. Un excelente queso de cabra y cubierto con mezcla de una manteca de cerdo ibérico y pimentón de la Vera, lo que le da al queso en cuestión un sabor picante, inconfundible y, yo diría si se me permite la expresión, adictivo.


Otros platos degustados en ocasiones distintas de los que puedo certificar su calidad son el taco de bonito en escabeche con alegrías riojanas, la magnífica mortadela trufada, que acompañada de un pan con tomate es una delicia, los huevos rotos con jamón y un guiso muy rico que elaboran de albóndigas con sipionets.


Larga vida el rey, y sobre todo sin cambios ni alteraciones en la calidad y en el servicio.
Por cierto todo lo fotografiado más 4 excelentes, por lo bien tiradas, cañas de estrella 37 €.
Próximo objetivo, conseguir que el personal se quede en la casa, cada día que vas, ves caras nuevas y eso no es bueno para los que somos clientes. 

Felicidades por todo lo demás.

BODEGA LA PUNTUAL         C/ Montacada 22  · 08003 Barcelona · Telf. 933103545

viernes, 19 de mayo de 2017

LA MAR SALADA


Alguien, no recuerdo quien, me sugirió una vez en “Pues iremos” que visitara este local en busca de una buena paella. Ahora recuerdo, fue después de una desagradable experiencia, otra más, de pedir una paella en el Suquet del Almirall. Termino de buscarlo fue, Jaume el que bien me aconsejó.
Los que me leéis habitualmente conocéis de mi obsesión, casi enfermiza, de encontrar una paella buena, digna, aquí en nuestra ciudad.
Los fracasos han sido tantos y tan desagradables que empiezan a ser incontables.
Bueno, pues aconsejados por Jaume, nos personamos en La Mar Salada, y por supuesto que lo encontramos, y se cumplieron las expectativas.
Lo mejor de los últimos tiempos en la ciudad en lo referente a arroces. Por encima de Cheriff, Martínez, Barraca, Suquet, Pez vela y por supuestísimo Can Solé.



De primero, un par de ostras, para abrir boca y así catar el cava que nos recomendó la señora que tan amablemente nos atendió. Quizá la única gota negra, el cava “Vall de Olina” aunque en realidad el único culpable soy yo por experimentar.



Para compartir, croquetas y calamares a la romana. Ambos muy buenos, el calamar con un estupendo rebozado, estilo andaluz, fino suave y nada aceitoso. Muy bueno.



Luego, como no, directos a la paella y esta vez, sí.
Acertamos, sabrosa, arroz en su punto, suelto, perfecta cocción, cocinada con un digno fumet y acompañada de unas gambas y cigalas fresquísimas que ponían la guinda a este plato tan solicitado, tan bueno cuando está bueno y tan despreciable cuando estácocinado sin ganas, sin materia prima y por lo tanto sin interés.



Desde luego, yo personalmente, ya tengo el teléfono de La Mar salada en mi móvil, seguiremos visitando este agradable local y como no probando su más que amplia carta de arroces, entre los que tengo pendientes el arroz negro con sipiones y alcachofas.
A quien corresponda, mis más cordial enhorabuena que sea por muchos años el poder tomar un buen arroz en vuestro local.
De postre un flan, que aunque suene fácil, es como la paella, hay flanes y flanes y este estaba sensacional.



Precio total para dos personas con cafés 93 €

LA MAR SALADA    Paseo Juan de Borbón,59 · 08003 Barcelona · Telf. 932212127

miércoles, 19 de abril de 2017

CASA UROLA



Casa Urola y basta. Nada más que buscar, no hay que volverse loco, no hay que patear ni preguntar y, sobre todo, no hay que buscar ningún local en las redes sociales, blogs, etc. Simplemente hay que reservar, con tiempo y se terminó.

Fijaros que sencillo es encontrar un restaurante en San Sebastián, un restaurante de categoría y sobre todo un restaurante donde nunca jamás vas a salir decepcionado.



Varios son los condicionantes para que se den todas estas circunstancias, y Urola los tiene: Excelente materia prima, impresionante cocina, servicio impecable y honradez. Si fueran matemáticas, el resultado de la ecuación sería por supuesto un 10.


Empezamos por unos boletus sobre fondo de patata y salsa de pato. Imposible hacer mejor elección, un plato aconsejado, fuera de carta pero afortunadamente hicimos caso a la recomendación. La fusión de la patata con la salsa de pato otorgaba al boletus un punto de dulzor riquísimo, sin que en ningún momento se apoderara del plato, permitiendo que el hongo siguiera con su luz propia y por lo tanto deslumbrándonos con su maravilloso sabor.



Para continuar, un salteado de habitas repeladas, alcachofas y borrajas con yema de huevo y espuma de patata. Pues más de lo mismo, qué verduras, qué nivel y qué calidad y que podáis guardar durante muchos, muchos años a vuestros proveedores porque esto no es tan fácil de encontrar. Y uno, que no deja de ser un incauto, aun pensaba que solamente en el 33 de Tudela podía disfrutar de magníficas verduras de temporada. ¡Ay señor, señor!

Sublime, un plato sensacional, rico, fresco, bonito y sano. Tengo que confesar que tuve que echar mano del pañuelo para secarme alguna que otra gota que caía de mi lagrimal. En fin, así de emocionante fue.



Pasamos al pescado, lomo de merluza con kokotxas y almejas. Ponle peguitas, que decía aquel.

La merluza fenomenal, con una perfecta cocción, al igual que el resto de los ingredientes, frescos en perfecta armonía y sobre todo muy bien ejecutados sobre un sensacional fondo de salsa verde.



Hay que volver a Casa Urola y hay que hacerlo pronto. Mi reconocimiento y gratitud a esta casa, porque no existe mayor satisfacción en este mundo que ir a comer y salir tan inmensamente satisfecho.


De postre,  unas tejas y unos cigarrillos de Tolosa; eso sí, como no podría ser de otra manera de Gorrotxategui y mojado con un exquisito Pedro Jimenez.


Para beber, y por eso de no romper los preámbulos, que fueron muchos, una botella de Txomin Etxaniz, D.O. Getariako Txakolina.

En definitiva, y para no hacerlo muy largo, Casa Urola se ha convertido en uno de esos locales que para mi será desde este momento visita obligada cada vez que visite esta preciosa ciudad, y espero no tardar mucho.


CASA UROLA       Fermín Calbetón, 20 · 20003 San Sebastián · Teléfono 943 44 13 71

domingo, 19 de marzo de 2017

EL MOTEL

El Motel Empordà es un clásico de la gastronomía catalana. Uno de esos restaurante que cualquier aficionado al buen comer tiene que visitar por lo menos una vez en la vida. Era el restaurante favorito de Alfons Quintà, no hay ninguna duda, y con él tuve la ocasión de visitarlo en infinidad de ocasiones. Siempre encontraba el momento o la escusa perfecta para decirme: “Hoy nos vamos al Motel” y allí nos esperaba el Sr. Subirós con el que compartíamos largas tertulias después de agasajarnos con lo mejor de la cocina del Motel Empordà.


El Motel ya cumplió los 50 años y dicen que fue el precursor de la gran evolución que ha sufrido durante estos largos años la cocina catalana, y todos los grandes, desde Ferran Adrià hasta el malogrado Santamaría, Carles Gaig, etc, etc han bebido en algún momento de la inspiración de este clásico y extraordinario restaurante.
Un restaurante con estrella Michelín, así lo conocí yo y que le fue retirada en una de la mayores injusticias que se ha cometido. Pero este nefasto gesto sirvió para que algunos nos diéramos cuenta de que lo de la Michelín no deja de ser un cuento manipulado. Como bien decía Bernard Loiseau, a los de Michelín sólo les gusta jugar con nosotros, nos suben y luego nos bajan. Dicen que  Loiseau se suicidó al enterarse de que iba a perder la tercera estrella.


Si lo que requiere la estrella Michelín es un servicio impecable y un exquisito nivel de cocina, el Motel tendría ya la estrella que tan injustamente le retiraron, pero no nos dejemos engañar. El trabajo está hecho y de forma magistral, y seguro que el bueno de Jaume Subirós se ve compensado con el agradecimiento de cada uno de los comensales que traspasan la puerta de su restaurante y que cuando se despiden de él le dan con una absoluta grandilocuencia las GRACIAS por esas dos horas de placer inolvidable.

Subirós, desde que cogiera las riendas del Motel ha sido un adelantado a lo que hoy parece ser el abc de nuestra cocina, los productos de temporada y, como no, productos de proximidad. Desde que lo visité por primera vez, allí por los años 90, nunca dejó de trabajar los productos de temporada y, al igual que hoy, nos ofrece lo mejor de este privilegiado enclave donde se encuentra, cuna de magníficos platos de la cocina catalana, El Ampordà.

Son muchos los platos que tengo en la cabeza y que he tenido el placer de degustar en el Motel. Desde sus inolvidables guisante estofados con calamares, a sus siempre impecables arroces o a un inolvidable bacalao a la parrilla a la muselina de ajos.

El día que nos ocupa comimos lo siguiente, Canelones gratinados a la crema, de los que Jaume siempre ha estado orgulloso y donde nunca faltan en su carta. Siempre dice que son armonía pura.


Espaguetis con trompetas de la muerte y trufa blanca. Un homenaje a los sabores, la pasta con potencia; en definitiva, de esos platos que nunca quisieras que se terminara y que saboreas lentamente para darle la máxima continuidad al placer que te está proporcionando.


Continuamos con un arroz de bacalo y ceps, que como ya he comentado anteriormente nunca defrauda, pero no éste, ninguno de los muchos arroces que he tomado en el Motel ha sido susceptible de la mínima crítica y hay que reconocer la valía que tiene el hacer arroces de temporada, todos ellos tan cambiantes como el tiempo, pero siempre sabrosos y en su perfecto punto de cocción.


Terminamos con un sencillo pero inmejorable Mero del Cap de Creus a la parrilla, acompañado con verduras y una ligera espuma de alioli. El mero forma parte del refranero español, por algo será. Tratado como lo hacen aquí, mantiene toda su pureza y potencia de sabor de este pescado tan especial.


Para terminar, una tarta de chocolate y una crema de farigola caramelizada, rica y refrescante.


En fin, una inolvidable jornada que terminó como empezó, con el recuerdo a Alfons Quintà quien entre otras muchas cosas me enseñó a amar la cocina del Motel y a homenajear a éste, que lo es, un grande de la cocina catalana, D. Jaume Subirós, quien desde hace  muchos años no quiere oir ni hablar de la alta cocina. Él dice que hay cocina de producto y cocina de lugar y temporada y eso es lo que hay que respetar. Lección magistral y aplicada desde hace mas de 40 años y que algunos “estrellados” de ahora pretenden hacer suya.
Por muchos años de tan inolvidables experiencias.

EL MOTEL     Av. de Salvador Dalí i Domènech, 170 · 17600 Figueres · Tel. 972500562

sábado, 11 de marzo de 2017

DOS CIELOS

La visita al Dos Cielos se produjo el segundo día después de su reinauguración. Este dato es importante ya que quizá  no estaba el personal lo suficientemente rodado como para ofrecer a sus comensales lo que uno esperaba de ellos.


O bien pudiera ser al contrario, quizá sí, quizá nos presentamos en el restaurante con unas excesivas ansias de dar por sentado que sería una cena extraordinaria por el mero hecho de “ser vos quien sois”.
No aconsejaron que fuéramos directamente al menú degustación, 65€ sin vino. La insistencia fue ya preocupante, pero pensamos que al ser el segundo día que estaba funcionando, quizá les faltaba rodaje,y nos dejamos llevar por ese gran error, para mí,  que es pedir un “menú degustación”-


Dani García ya ha iniciado su propia cruzada contra el menú degustación, lo que ha llegado a clasificar como la “tiranía” y algo de razón tiene.  De todos es sabido que muchos platos de los menús degustación, sobre todos los fríos, que hay unos cuantos, no necesitan preparación inmediata, pueden estar en la recámara y dispuestos a ser presentados. Esto facilita la labor a los Chefs una barbaridad; no es lo mismo 50 comensales comiendo todos lo mismo que 50 comensales a la carta y cada uno pidiendo lo que realmente le apetezca. Y si lo que realmente se pretende es que podamos ser capaces de visionar la imaginación del Chef, también se puede demostrar en la carta.
Quiero dejar claro que en el Dos Cielos había carta pero, insisto, nos invitaron muy cordialmente a disfrutar de su magnífico menú degustación.
Fue un menú que paso a detallar:
Nube crujiente rellena de crema de Macis.


Abrazo de invierno.


Ensalada de colinabo con trufas melanosporum, setas y Tamarindo.


Lágrimas verdes con jamón ibérico.



Liebre escondida, pan al vapor y salsa de trufa Melanosporum.


Limón, romero y piñón.


Plátano de Canarias 5 especias.



La Joya.



Para beber, un extraordinario “Pujanza Valdepoleo 2011”, sensacional Rioja que fue una de las mejores elecciones de esta singular velada.


En definitiva, tendremos que volver, tendremos que venir a probar la carta y salir de dudas, y quizá en ese momento tenga que reconocer que la cocina es extraordinaria y que el equivocado soy yo.
Nada que objetar de la presentación de los platos, de su vistosidad y colorido. Otra cosa el fondo y hasta en ocasiones la temperatura de los mismos. Otra cosa que nos preocupó, segundo día de apertura y los hermanos Torres ni estaban ni se les esperaba. Cada uno hace lo que quiere en su casa, faltaría más, pero a las 48 horas de la inauguración, de la presentación de la nueva carta…. En fin, aquello de que el ojo del amo engorda el ganado tiene aquí su máxima expresión.
Por cierto, magnífica ubicación en la planta 24 del hotel Meliá Sky, con unas vistas inmejorables sobre la ciudad.

 Dos Cielos        Hotel Meliá Bcn Sky · C/ Pere IV, 272 - 286  · Telf. +34 93 367 20 70

viernes, 24 de febrero de 2017

MESÓN DE GONZALO

En todas las visitas que hago a la incomparable ciudad de Salamanca visito el “El Mesón de Gonzalo” y la verdad, siempre por descuido de hacer fotografías, nunca había escrito sobre él.
Ahora llegó el momento de hacerle justicia ya que es de estos restaurantes que no generan ninguna duda.
Un producto de excelente calidad y un conocimiento de la cocina por parte de sus profesionales, una ecuación cuya único resultado es la excelencia.
Varios son los platos a destacar, desde luego sus difícilmente superables croquetas, también he tenido ocasión de degustar el cochinillo, excelente con una perfecta cocción, tierno y jugoso como pocos en estos lares.


El día que nos ocupa tuve el placer de degustar los siguientes platos:
En primer lugar, un original arroz negro meloso con vieira crujiente y plancton marino. Un plato original, para mi gusto el arroz demasiado pasado de cocción pero ya se sabe que el adjetivo “meloso” en ocasiones se convierte en una estupenda arma de defensa. Magnífico en lo referente a sabor y sobre todo presentación. Un punto menos de cocción, un arroz más al dente, hubiera sido un 10.


De segundo, un bacalao asado con jugo de carabineros. Aquí no tengo nada que objetar. Una magnífica pieza, con una preparación perfecta, y encima la potencia que le otorga la salsa, preparada con los carabineros. Otro gran acierto. Hay decenas de recetas para el bacalao, incluso aquí en Barcelona tenemos hasta un restaurante que solo sirven este sabroso pescado, pero la originalidad de la que me han servido aquí, ninguna.


Para finalizar, el propietario me convenció para que me pidiera una “torrija de brioche bañada en chocolate blanco y helado de yogurt búlgaro".
En algo tenía razón, con tan opulento título parece que vayas a terminar como literalmente se dice “reventado” pero no es así, me lo vendieron como ligero y así es. Ligero, fresco, dulce y sobre todo rico, muy rico.


Para beber, una botella de albariño, de la cual no recuerdo el nombre y tampoco fotografié. Sí recuerdo que la que pedí no la tenían y el propio Gonzalo me trajo otro, eso sí de la misma variedad. Estaba francamente bueno.

Lo aquí descrito sin café fueron 57 €. Un trato familiar, amable y con una clientela de la ciudad, gente por lo que se ve muy fiel. Lo entiendo.

A criticar, únicamente que ese día se habían puesto de acuerdo todos los papas en llevar al Mesón de Gonzalo a sus hijitos con los correspondientes cochecitos de bebé lo que convirtió el almuerzo, en ocasiones, a lo más parecido a un jardín de infancia abarrotado, donde no podían ni pasar los camareros.

He leído que terminan de cerrar el traspaso del Surtidor, la marisquería que tantos y tantos años ha estado sirviéndonos y donde yo personalmente, y a pesar de su decadencia, jamás dejé de visitar en cada uno de los viajes que hago a Salamanca. Tengo 57 años y ya mi abuelo D. Manuel nos llevaba a tomar las gambas y nécoras del Surtidor. Mi padre también aprendió el camino y seguimos disfrutando años y años de este local de traicioneras escaleras, sobre todo después de un par de botellas de Ribeiro. Pero así es la vida, la ampliación del Mesón es una buena noticia y a buen seguro seguirá haciéndonos disfrutar.

MESÓN DE GONZALO     C/ Plaza del poeta Iglesias,10 · Salamanca · Telf. 923217222

viernes, 20 de enero de 2017

Origen (Nandu Jubany)


El reconocido y laureado Nandu Jubany también abrió su local en la vecina Andorra, concretamente el honor se lo lleva el extraordinario, magnífico e idílico hotel Ermitage de Soldeu, propiedad de Josep Calvó y perteneciente a la prestigiosa cadena Leading Hotels of the World.


Un restaurante ideal para el almuerzo, a esta hora no suele haber problemas, mesas libres y una magnífica, perfecta y dedicada atención por parte de su personal.
La carta, la suya, la del Sr. Jubany  con sus clásicos de siempre, los que tanto prestigio le han aportado y que con tanta maestría elaboran sus discípulos.
El restaurante está en los bajos del hotel, pero con unas maravillosas vistas a las pistas de esquí, concretamente “al abeto” y en nuestro caso nos asignaron una de las mesas junto a la ventana con lo cual el marco fue incomparable.


De primero nos obsequiaron con tres aperitivos, todos ellos de una gran originalidad y uno de ellos, el tercero, con una añadida dificultad en su elaboración.


Se trata de una hortalizas servidas al dente sobre una maceta, como si de la misma huerta se tratara. El segundo, un refrescante e ingenioso bombón de gazpacho, un regalo para la vista y como no para el paladar.


La carta es extensa y por lo tanto son muchas las cosas que apetecen probar, por lo tanto la elección no es fácil y yo personalmente tengo que volver a degustar ese arroz tan famoso y del que tanto y tan bien  he oído hablar.
Compartimos entrantes y el plato principal, una ensaladilla rusa “La ensaladilla de la tía con ventresca de atún” que por lo que comentaron data de sus primeros tiempos como cocinero en un restaurante de menús que la familia regentaba en la comarca del Bages, la verdad es que estaba extraordinaria, fresca, agradable y con un sabor intenso a pimiento muy original.


Una Tortilla abierta de huevos de corral, pan con tomate y jamón ibérico Joselito, poco cuajada en la que había escarola, jamón de Joselito y tomate natural. La fotografía explica lo sencillo del plato, pero hay que reconocer que no por sencillo deja de ser brillante. Un plato veraniego con colorido y sobre todo con sabores, muchos y diferentes sabores armónicos y frescos.


De segundo y a petición mía compartimos una Costilla de ternera del Pirineo (1 kg) con salsa bearnesa, patatas soufflées y verduras a la brasa. Hacía tiempo que no tomaba carne y tenía auténticas ganas de comer una buena chuleta y estaba totalmente convencido de que aquí sería un acierto.  La verdad, en ningún momento hubo arrepentimiento, la carne era deliciosa, tierna como pocas y sabrosa como algunas. El punto de cocción extraordinario y el acompañamiento como guarnición muy sugerente y apetecible. Nos encantó y en ningún momento nos reprochamos el no haber pedido el arroz.



De postre  una Sopa de fresas y tomate con helado de queso fresco. Que queréis que os cuente, un gran postre, al igual que los anteriores buscando un plato vistoso, realmente bonito y que a la vez sea digno final de un delicioso almuerzo.


Tomamos para beber, un Pétalos del Bierzo, un clásico en mis mesas, ya lo sé, pero que le voy hacer. Me encanta.
Sería injusto no mencionar la caja de petits fours que acompañaba a los cafés, insuperable, y uno que lleva bastante recorrido, puede asegurar que es la mejor que jamás me han servido. Sin duda.


Quisiera en este post reseñar un par de agradecimientos, en primer lugar al personal del Origen por el trato dispensado, por su amabilidad, profesionalidad  y por la pasión que demuestran en su trabajo, y lo hago porque es de recibo y porque por desgracia es difícil de encontrar estas actitudes , incluso en salas de la misma categoría.
En segundo, al Sr. Josep Calvó por su esfuerzo y tesón en traer lo mejor a este pequeño pero idílico rincón de Andorra: Soldeu.


Gracias a él podemos y a sus iniciativas empresariales podemos disfrutar de innumerables placeres que hace unos años, en el 75, cuando empecé a venir por aquí, eran del todo inimaginables.  Soldeu es lo que es hoy en día gracias a iniciativas como las suyas, situando a esta localidad en puntera, tanto turística como deportivamente.


ORIGEN                       Crta. General S/N · Soldeu AD100 · Principado de Andorra