sábado, 3 de octubre de 2015

BISTREAU BY ANGEL LEON

Tengo que reconocer que de todas las experiencias gastronómicas que he tenido en mi vida, siempre hay alguna que pasa a nuestra parte del disco duro como “difícilmente superable”.


En mi caso, esta parte de mi disco duro tiene poca capacidad y solamente es retener aquellos lugares, situaciones, platos que me han dejado con la boca abierta, aquellos lugares donde dices que volverás porque lo bueno que tiene, lo inolvidable es repetirlo, y yo, si tengo salud así lo haré.
Pero después de tanto preámbulo y tan pesado, es hora de empezar a relatar mi “inolvidable experiencia” en el BISTREAU, y que utilice las mayúsculas es toda una declaración de intenciones.
Nos decidimos por el menú degustación, una travesía por los platos insignia de Ángel León.
Aguachile de maíz, una magnifica sopa fría, con trozos de salmonete, combinados con rábano, pepino osmotizado y maíz. Sobre esta base ponen el caldo fresco, pero a la vez de sabor potente y con el punto de picante que le dan los jalapeños. Muy bueno


Matrimonio, que consiste en un ravioli hecho con láminas de calabaza y relleno de boquerón y anchoa. Lo que aquí parece una explicación tan sencilla, se convierte en algo mágico al llegar a la boca. Sensacional.


Tortillita de camarones, ligeras, finas, de excelente fritura, sabor extraordinario y servido sin gota de aceite. Fenomenales.


Suso caletero, intentando imitar los pastelitos xuxos, pero en su versión salada, rellenos de un rico guiso de calamar junto con un alioli muy ligero. Un plato muy original.


Caballa y harissa, pedacito y nunca mejor adaptado lo del diminutivo, de caballa curada en sal sobre un pilpil de harissa, este pilpil está elaborado con algas y la propia espina de la caballa, consiguiendo un resultado excepcional, aunque para el menú degustación un tanto escaso.


El calamar de potera, que están cortados como si fueran tallarines, elaborados sobre una cebolla confitada y una salsa holandesa hecha con la propia tinta del calamar. Para mi, sin duda, la gran sorpresa de la jornada, el mejor plato del menú: el sabor, la sutileza y el contraste de colores lo hacen especial.


Arroz de plancton. Dicen que es un plato único en el mundo, y se trata de un risotto que según he podido leer en una propia receta del creador, se elabora con la variedad arroz bomba, que cuece poco a poco, casi en blanco, para preservar su identidad, su sabor natural, que se ve realzado por las esencias marinas del plancton, y el ali oli de humo de huesos de aceitunas incandescentes.


Parpatana de atún rojo, eso es lo que estaba previsto en el menú, un plato sobre el que he leído mucho y bueno pero nos quedamos con las ganas. No había y fue sustituido por un tiernísimo lomo bajo de buey.


Fisherman coco, un refrescante postre con espuma de coco y menta.  Muy agradable.


Chocolate y cítricos. Magnífico final.


El menú degustación cuesta 60 € por persona, bebida aparte. No optamos por el menú con maridaje ya que los comentarios leídos sobre la sommelier, no invitan precisamente a ello.
Resumiendo, un inmenso placer, un descubrimiento en la ciudad y mi gratitud a este premio de gastronomía 2012 Ángel León por elegir Barcelona para enseñarnos su “arte”.

BISTREAU BY ANGEL LEON   Paseo de Gracia  38-40 · 08007 Barcelona · Tel. 93 151 87 83


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