martes, 15 de marzo de 2016

BODEGÓN AZOQUE

Visita al Bodegón Azoque , fue  Pedro Legaz el que me descubrió este restaurante en el centro de la capital aragonesa.


No es la primera vez que vamos a este local, la verdad es que rara es la vez que no hagamos una visita estando en Zaragoza, y ésta era la ocasión para escribir sobre muchas de sus bondades.
Azoque es honradez, la verdad es que es el primer sinónimo que se me viene a la cabeza. Un restaurante donde nunca sales decepcionado, donde la materia prima es de primera calidad y el trato que recibe es de acorde con la misma.
Un restaurante con inquietudes y donde permanentemente están innovando, con jornadas gastronómicas monotemáticas que hacen y consiguen que sus clientes habituales no caigan en la monotonía. Eso es importante.


El día de nuestra visita eran las Jornadas de la Trufa y, para no despreciarlas, de primero compartimos un pulpo sobre una base de puré de patata violeta y su correspondiente trufa por encima. Estaba bueno. El pulpo estaba en su perfecta cocción y la versatilidad que ofrece este tipo de patata también se refleja en el plato, ya que aporta un toque de sabor y textura diferente. La trufa era la culminación. Buen plato.


De segundos compartimos dos platos diferentes totalmente pero lo suficientemente concisos para ver y comprobar lo antes dicho. La calidad del producto.
Unas sencillas costillas de lechal con fondo de patatas fritas. Pero esto que parece tan sencillo, en ocasiones se convierte en un horror. Aquí no, en Azoque las costillas de lechazo son de lechazo, y su punto de cocción el correcto y adecuado. Con esta combinación, un sencillo plato te hace disfrutar.


El segundo plato principal exigía un poco más de elaboración, me llamó la atención sólo leerlo en la carta y no pude pasar de pedirlo. Canelones crujientes de ternasco de Aragón, pisto y patamulo.
Bueno pues un 10, nada más se puede añadir. Magnífica elaboración, una acertada combinación de sabores que culmina con la potencia de ese sensacional queso de la zona de Teruel elaborado con leche de vaca, oveja y cabra. La pasta del canelón es tipo brick, crujiente y fina. Felicidades.


Lo acompañamos con un campillo. Nunca falla.

Para finalizar una leche frita con helado de vainilla y flambeada, a petición de un servidor, con anís y un sorbete de limón.


También hay que señalar la excelente y cuidada bodega del local. Magníficos tintos a precios razonables y servidos a la temperatura obligada.


Nada más, un local más que aconsejable en Zaragoza, nunca sales defraudado y hoy en día esto no tiene precio.

BODEGÓN AZOQUE         c/ Casa Jimenez nº 6 ·Zaragoza ·Telf. 976220320


1 comentario:

Jose Maria Fontanellas dijo...

Muchísimas gracias Agustín.
Ya de por si nuestras inmensas ganas y nuestro amor por esta profesión nos hace intentar innovar, mejorar y crecer, pero no cabe duda que estos detalles recompensa y mucho todo el esfuerzo y hace aún más intentar agradar a nuestra clientela.muchas gracias de nuevo.un saludo.